Más de 18.000 espectadores disfrutaron de un concierto cargado de energía en el Palacio de los Deportes de Madrid.
Los seguidores del grupo australiano asistieron durante más de 2 horas a la secuencia explosiva de los temas de este conjunto rockero.
Los riffs eléctricos de Angus Young y la impecable puesta en escena pusieron la guinda a esta velada.



